Archivado en: música
Luego de tres años de separación y con una nueva producción bajo la manga, los madrileños se presentaron anoche en Santiago junto a los trasandinos de Ataque 77. En las tres horas que duró el espectáculo (entre ambas bandas) el público no se detuvo en su demostración de fanatismo, especialmente hacia los españoles.
Sólo tres años alcanzaron a estar separados los chicos de Ska-P, es que al parecer y según lo vivido ayer, para ellos el rock and roll y la contracultura, se volvieron “la peor droga que han probado”, según señalan. Así, tal adictos, decidieron volver a los escenarios con fuerza y disco nuevo, al que denominaron “Lagrimas y gozos”, su séptima producción discográfica.
El concierto de anoche fue un éxtasis para los más menos 10 mil espectadores que llenaron el Arena Santiago, escenario que compartieron con los argentinos de Ataque 77. Estos últimos fueron recibidos muy fríamente por el público, que no tomó en cuenta la calidad musical y trayectoria de la banda trasandina. Haciendo honor a la verdad, el público iba a ver a Ska-P, por lo que los chicos de Ataque fueron sólo teloneros.
A las 10:30 comienzan a sonar los primeros acordes de esa mixtura entre punk y sonidos jamaiquinos, era Ska-P de vuelta a la pistas. De esto modo y con un “¡esto esta de puta madre!” Pulpul, vocalista y líder da la agrupación española lanzó el primer riff para comenzar la tanda de temas con “Ni fu ni fa” de su último disco.
A esa hora, el público, en su mayoría adolescente e infantil (muchos acompañados de sus padres), coreaba con fervor. En cancha, brazos en alto y masivos pogos, anunciaban un concierto que fue constantemente en alza, tanto por el despliegue de la banda como por la devoción del público.
Posteriormente vinieron éxitos como “Mestizaje”, “Welcome to hell”, “Esa Noche” y “Cúrame”. Entre cada canción, Pulpul pronunció encendidos discursos en contra del “Sistema capitalista asesino”, para luego interpretar “Tío Sam”, con el que se desplegó toda la parafernalia de los madrileños, de la cual Pipi (coros) se hizo cargo. Así, Pipi se puso los zancos y disfrazado del tío sam, encendió a los miles de fans presentes que ya se encontraban en llamas.
Posteriormente vinieron “Niño soldado”, “El imperio caerá” y “Crimen Sollicitationis”, primer single de “Lagrimas y gozos” que ataca directamente a la iglesia católica y a su “pedrastía”, según exclamó Pulpul. De esta manera- ya sonando el tema- en las pantallas gigantes se desplegó la imagen de Benedicto XVI cuyo rostro fue deformándose progresivamente al ritmo de la música, hasta terminar convertido en algo así como el demonio.
Desde el punto de vista técnico la banda sonó muy potente en su conjunto, sin embargo las voces se encontraban un poco saturadas. En general hubo casi imperceptibles detalles que no califican para evaluar una, por decir lo menos, excelente presentación.
Ya en la tanda final de temas vino una sorpresa, el cover de The Clash “I Fought The Law”, a cargo de Joxemi (guitarrista). Luego, los madrileños del barrio de Vallesca hicieron sonar “Cannabis”, “El vals del obrero”, “Simpático holgazán”, entre otros temas que coronaron una noche redonda.
Gran vuelta a los escenarios por parte de Ska-P, más aún si no fue con las manos vacías. Eso sí gran parte de los créditos para el público que en ningún momento claudicó en su demostración de fanatismo y devoción por los españoles.
El show de Ataque
El regreso de Ska-P, trajo nuevamente a los escenarios nacionales a los trasandinos de Ataque 77, quienes abriendo el show de los hispanos, presentaron su primer DVD, “Karmagedon en Vivo”. Con una correctísima puesta en escena y una estampa de punk rock que sólo 20 años como agrupación les pueden dar, los argentinos salieron al plató poco antes de las nueve. El inicio del show estaba pactado para las nueve en punto.
La partida la dio “Monos” tema perteneciente a su último disco “Karmagedon”. Siguieron “El Cielo”, su más reciente single “Antorcha”, el clásico “Papá llegó borracho” y “Ojos de perro”. En general el show no estuvo marcado por éxitos radiales sino por temas de sus placas más antiguas como es “Un día perfecto”.
Posteriormente interpretaron “El jorobadito”, “Espadas y serpientes” y el infaltable “Chicos y perros”, para hacer callar el triste llanto de sus fanáticos quienes no comprendían por qué el público presente no vitoreaba cada uno de los temas de Ataque, cosa que se logró finalmente con un hit radial, “No me arrepiento de este amor”.
En general el show de Ataque estuvo marcado por la energía que irradia la banda, cuya compenetración y calidad de ejecución, los hacen traspasar el género del punk rock para situarlos en el rock and roll mismo.
Nota escrita para rockunion.cl
Dejar un comentario hasta ahora
Deja un comentario
